Leguminosas y sus beneficios para los cultivos

Las leguminosas forman parte de la alimentación básica a nivel mundial, siendo una fuente importante de proteínas para incluir dentro de una dieta saludable. Pero además, también son buenas para nuestros cultivos, ya que son el principal grupo de plantas capaces de fijar el nitrógeno del aire a través de las raíces y transferirlo al suelo.

Las leguminosas se caracterizan por ser fijadoras de nitrógeno, proporcionando este elemento al suelo a través de la raíz, para ello utilizan unas bacterias denominadas rizobios (Rhizobium leguminosarum) que forman nódulos en las raíces de las plantas, a través de los cuales toman el nitrógeno de la atmósfera, lo fijan en la raíz y lo convierten en nitrógeno disponible para la planta y el suelo. Estas bacterias, de las que existen muchas especies diferentes, se encuentran siempre en el suelo y se “activan” en presencia de leguminosas.

¿Qué efectos beneficiosos producen?

La fijación de nitrógeno en el suelo produce los siguientes beneficios para las plantas:

  • Acelera y potencia su crecimiento.
  • Regenera el terreno de manera ecológica.
  • Aumenta la producción.
  • Favorece la actividad microbiana del suelo, lo que a su vez facilita la biodisponibilidad de y absorción de nutrientes.
  • En climas áridos mejora las condiciones del suelo y con ello la resistencia de las plantas a las sequías.
  • Favorece la germinación de semillas.
  • Protege las raíces de hongos y bacterias patógenas.

Por todo ello, las leguminosas se vienen utilizando desde hace cientos de años como parte importante de la rotación de cultivos, ya que la combinación de estas plantas junto con otras hortalizas, proporciona un equilibrio perfecto para la regeneración del suelo.

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Principales enfermedades en los cultivos tras las precipitaciones

Las abundantes lluvias de los últimos días llevan a la aparición y desarrollo de distintos hongos en los cultivos. La RAIF (Red de Alerta e Información Fitosanitaria) ha enumerado las enfermedades más habituales que podemos encontrar, así como las características de los hongos que las producen, con el fin de poder detectarlos y combatirlos lo antes posible para evitar daños en las cosechas.

  • Aguado: enfermedad típica de los cítricos, se desarrolla en presencia de agua libre y temperaturas entre 18 y 24ºC en los frutos maduros o en envero que se encuentran más cerca del suelo.
  • Alternaria: hongo que afecta fundamentalmente a cítricos y brassicas cuando existe una humedad relativa alta en el ambiente. Para su desarrollo requieren temperaturas elevadas entre 20-25ºC y más de 8 horas de agua libre entorno al cultivo. La infección se inicia sobre hojas jóvenes, frutos y/o brotes y a las 24-72 horas comienzan a observarse los síntomas.
  • Enfermedades de cuello y raíz: son varios tipos de hongos (Phytophthora spp., Verticillium spp…) que afectan a la planta desde la raíz o zona cortical del cuello. Las condiciones óptimas para el inicio y desarrollo son temperaturas entre 15ºC y 25ºC, y una humedad relativa elevada, sirviendo el agua libre como vehículo de propagación.
  • Repilo: enfermedad común en olivares. Para el desarrollo de la infección requieren agua libre procedente de lluvia, rocío, deshielo o nieblas y un amplio rango de temperaturas que van de 8 a 24ºC.
  • Botrytis: hongo saprófito que provoca importantes daños en numerosos cultivos hortícolas durante el invierno, cuando los días son más cortos, la luminosidad escasa y humedad alta.

Para hacer frente a los efectos adversos producidos por la humedad ambiental, desde el departamento técnico de Tecnicrop, recomendamos el uso de Lifix Plus y Lifix Riego Plus, ya que con estos productos reduciremos el exceso de humedad alrededor de la planta y activaremos los mecanismos de defensa naturales de las plantas, mejorando así la respuesta ante estas y otras situaciones de estrés biótico y abiótico.

Si tienes problemas de hongos en tu cultivo o quieres prevenirlos, ponte en contacto con nosotros y buscaremos la solución que mejor se adapte a tus necesidades.

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Daños por frío: cómo detectarlos y combatirlos

El invierno ha llegado y con él la bajada de las temperaturas, especialmente por la noche, con lo que es frecuente encontrar en los cultivos daños por frío que se producen cuando se forma hielo dentro del tejido de las plantas, dañando sus células. Por encima de los 0ºC se conocen como daños por enfriamiento y, por debajo de esta temperatura, daños por helada. La extensión del daño dependerá de la rapidez del enfriamiento y la intensidad de enfriamiento antes de congelarse.

Los daños por enfriamiento se producen en todas las plantas, sin embargo, los mecanismos y el tipo de daño varían según las especies, pudiendo producirse daños distintos con las mismas temperaturas y el mismo estado fenológico de la planta. Dichos daños pueden tener un efecto drástico para la planta que lleve a su muerte, o afectar solamente a una pequeña parte del tejido, lo cual reduce el rendimiento del cultivo y/o disminuye la calidad del fruto.

Los signos más frecuentes de daños por frío según el tipo de cultivo son los siguientes:

  • Brócoli: Las flores jóvenes del centro del cogollo son más sensibles al daño, volviéndose de color marrón y desprendiendo un olor fuerte.
  • Lechuga: las células muertas de la epidermis se hinchan y se vuelven marrones aumentando la susceptibilidad a los daños físicos y el marchitamiento.
  • Pimiento: se forman hoyos y arrugamiento como consecuencia de la descongelación del fruto.
  • Tomate: tras la congelación se ablandan y se empapan de agua, lo cual también es un factor de riesgo para el desarrollo de mohos.
  • Frutales: la congelación se puede producir en la corteza, el tejido leñoso o las yemas. En la corteza podemos encontrar:
    • Daños “suncald” en días de invierno soleados y fríos, cuando las nubes bloquean el sol se produce un enfriamiento rápido de la temperatura del aire que puede producir congelación.
    • Daños en el área de la horquilla, provoca endurecimiento tardío o de forma incompleta
    • Separación de la corteza.
    • Daños en tronco, cuello y raíces, ocurrido cuando la protección del suelo es insuficiente para evitar la congelación de estas partes de la planta.

Cuando la congelación afecta al tronco se produce el fenómeno conocido como “corazón ennegrecido”, en el cual las células del xilema mueren, la madera se oxida tornándose oscura y los vasos se llenan de oclusiones gomosas, a través de las cuales entran organismos que producen pudrición, esto provoca la reducción de la productividad y longevidad del árbol.

Para combatir los daños por frio y asegurar así la máxima productividad, rendimiento y calidad de tu cultivo, desde el departamento técnico de Tecnicrop recomendamos el uso de Glutamín y Fortiron.

Estos productos son bioestimulantes formulados a base de aminoácidos libres con alto contenido en ácido glutámico, el cual estimula el crecimiento de los meristemos radiculares, foliares y florales, favorece la apertura de los estomas y junto con la glicina, es esencial en la formación de tejido vegetal y en la síntesis de clorofila, además favorece el transporte de micronutrientes por la planta, todo ello ayuda a la recuperación de los cultivos frente a distintas situaciones de estrés típicas del invierno como son heladas, daños por frío, fuertes vientos… En el caso de Fortiron, en su composición también encontramos un contenido importante de prolina, este aminoácido refuerza la pared celular con lo que aumenta la resistencia de los tejidos, esta acción es importante para su uso preventivo frente a los daños producidos tanto por frío como por otros tipos de estrés.

Si necesitas asesoramiento sobre estos y otros productos, contacta con nuestro departamento técnico.

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La gutación, fuente de nutrientes para insectos beneficiosos

El frío ha llegado y durante estos meses, es frecuente encontrar en nuestros campos el fenómeno de la gutación. Nos referimos al fenómeno que observamos por las mañanas en forma de pequeñas gotas en las hojas de algunas especies de plantas, producido en condiciones de alta humedad relativa del aire. Cuando la planta no está transpirando, da como resultado un fenómeno conocido como presión de raíz que ocurre por acumulación de iones que generan una presión hidrostática en el xilema. Estas gotas conocidas comúnmente como el rocío que observamos a primera hora de la mañana, no son solo gotas de agua condensadas, también podemos encontrar estas gotas de savia que ha sido exudada a través de los poros.

Investigadores de la Universidad de València, el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) y la Universidad de Rutgers (Estados Unidos) ha demostrado que la gutación es una fuente de alimento rica en nutrientes para los insectos beneficiosos. Durante mucho tiempo estas gotas, se han considerado únicamente como una fuente de agua, sin embargo, este estudio demuestra que muchas de ellas también son ricas en carbohidratos y proteínas esenciales para muchos insectos.

Este ensayo, se realizó con insectos pertenecientes a tres familias distintas y con diferentes tipos de alimentación: Drosophila suzukii (herbívoro), la avispilla parasitoide Aphidius ervi y el depredador Chrysoperla rufilabris. En los tres casos, aumentó su tiempo de vida y tasa de reproducción cuando fueron alimentados con gotas de gutación durante su vida adulta, bajo condiciones controladas.

Aunque la gutación puede ser también alimento para plagas, como es el caso de Drosophila suzukii, en el experimento de campo se comprobó que el incremento de enemigos naturales fue significativamente superior al de plagas.

De acuerdo con César Saona, coordinador del ensayo en la Universidad de Rutgers, la presencia de gutación a lo largo del ciclo de cultivo puede ser clave para la conservación de los insectos beneficiosos como avispillas, depredadores y polinizadores, ya que pueden alimentarse de ella en caso de escasez de polen o néctar de las flores.

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Importancia del agua en la nutrición de los cultivos

De todos los recursos que necesitan los cultivos para crecer y desarrollarse, el agua puede ser el más limitante por el gran volumen que absorbe la planta durante su ciclo de vida. De esta agua el 97% se utiliza para el transporte de nutrientes y el 3% restante para realizar la fotosíntesis y otros procesos metabólicos.

El déficit de agua en el suelo es el factor principal que impide a los cultivos alcanzar su máximo rendimiento, ya que conlleva una disminución de la disponibilidad de nutrientes a pesar de encontrarse estos en cantidades suficientes. Igualmente, un exceso de agua producido por la baja capacidad de evacuación de un suelo, puede afectar tan negativamente como cuando es deficitaria.

Factores que afectan a la absorción de agua

  • La temperatura del suelo afecta a la velocidad de absorción. Un reciente estudio realizado por la Universidad de Córdoba (García Tejera, 2016) demostró que existe una disminución de la capacidad de absorción del sistema radicular cuando se somete a bajas temperaturas (<15ºC), produciéndose también modificaciones en los tejidos.
  • Una aireación deficiente del suelo afecta al metabolismo de la planta y retrasa el crecimiento de la raíz.
  • Una alta concentración de sales hace que el agua salga de la planta en lugar de absorberse. En caso de aguas salinas recomendamos el uso de Top-Sal, un desalinizante orgánico líquido con el que conseguiremos una mejor estructura del suelo, mayor enraizamiento y con ello, una mejor absorción de nutrientes. Otra opción sería el uso de Vándalo LS, un acondicionador de suelos cuya principal acción se centra en la dispersión del exceso de sales presentes en el suelo.
  • La baja disponibilidad de agua en el suelo dificulta la absorción.
  • El tipo de raíz también puede afectar a la absorción.
  • El viento seca el suelo por lo que desde Tecnicrop recomendamos aumentar la frecuencia de riego en aquellas épocas de viento más elevado.
  • Falta de contacto entre el suelo y la superficie de la raíz. El área de contacto aumenta a medida que crecen los pelos absorbentes que penetran entre las partículas del suelo, por este motivo, desde el departamento técnico de Tecnicrop recomendamos el uso de los productos de la gama Rooticare, con los que estimularemos la formación y crecimiento de nuevos pelos radicales, consiguiendo así una expansión radicular con la consecuente mejora de la absorción de agua y nutrientes.

Para más información sobre este y otros productos, no dudes en contactar con nuestro departamento técnico, te asesoraremos sobre el producto que mejor se adapte a las condiciones de tu suelo.

DAÑOS POR MALA APLICACIÓN DE FITOSANITARIOS

Por la experiencia de nuestros técnicos, sabemos que un problema frecuente en nuestros cultivos son los daños en hojas y frutos provocados por una mala aplicación de productos fitosanitarios, que puede llegar a producir importantes pérdidas de producto.

Los daños producidos en los frutos pueden ir desde heridas profundas en la superficie que lo convierten en destrío, hasta pequeñas manchas que si bien no afectan a la calidad interna del producto, si afectan a su calidad comercial.

Según nuestra experiencia estas lesiones se producen fundamentalmente por los siguientes motivos:

  • Incompatibilidad entre productos.
  • Utilización de dosis más altas de las indicadas en la etiqueta.
  • Pulverizaciones con temperatura ambiente elevada.
  • Zona de goteo”: al pulverizar con demasiada agua se produce un goteo sobre las hojas y los frutos, si la temperatura es alta se produce la evaporación del agua en una zona donde por efecto del escurrido tiene mayor cantidad de producto, y esa concentración excesiva de materia activa es la que da lugar a las quemaduras que permanecen en el fruto de por vida o producen el marcado y rotura de hojas.

Los tratamientos con fitosanitarios, especialmente los de contacto, deben realizarse con especial cuidado en los frutos próximos al suelo, ya que en estos casos son bastante frecuentes las quemaduras en las “faldas” de los árboles, que convierten el producto en destrío.

También cabe destacar que en muchas ocasiones las aplicaciones que marcan los frutos, en un principio tienen apariencia normal pero con el paso del tiempo comienza a deteriorarse la piel del fruto en esa zona debilitada por la aplicación de fitosanitarios, dando lugar a las manchas y/o quemaduras de las que hemos hablado.

Para evitar estos daños en el producto, desde el Departamento Técnico de Tecnicrop, recomendamos:

  • Leer atentamente las instrucciones que aparecen en la etiqueta antes de realizar la aplicación.
  • Realizar la aplicación con buenas condiciones ambientales: evita viento, lluvia y temperaturas extremas.
  • Respetar la dosis recomendada indicada en la etiqueta.
  • Al realizar la aplicación asegúrate de que la planta queda cubierta homogéneamente evitando los excesos en ciertas zonas que puedan producir goteo.
  • Si se van a realizar mezclas de productos es importante asegurar que sean compatibles, si no lo son, deberán utilizarse por separado y dejando siempre un plazo de unos días entre la aplicación de los distintos productos.
  • Tener especial cuidado en la aplicación sobre cultivos con frutos próximos al suelo, para evitar la posible formación de charcos que puedan causar quemaduras.

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El mal seco de los cítricos llega a Murcia

La enfermedad del mal seco producida por el hongo Plenodomus Tracheiphilus es una de las plagas más preocupantes que afecta principalmente al limonero, pudiendo llegar a producir incluso la muerte del árbol. Dicha plaga que ha causado grandes pérdidas en las plantaciones de los países de la cuenca mediterránea y el área del Mar negro, fue detectada el pasado mes de junio en una plantación del paraje de Mafraque (Murcia) y tras realizar los análisis oportunos se confirmó su identidad.

Síntomas y daños del mal seco

La penetración del hongo se produce exclusivamente a través de las heridas, ya sean debidas a operaciones de cultivo (poda, injerto…), condiciones ambientales (viento, heladas…) o producidas por insectos o aves, dando lugar a los siguientes daños:

  • Clorosis en los nervios de las hojas de los brotes jóvenes, seguido de marchitamiento y caída de hojas y ramas.
  • La marchitez se produce rápidamente, comenzando por ramas individuales y avanzando por sectores en sentido descendente.
  • Al realizar un corte de una rama afectada, en el centro se observan unos anillos oscuros y alrededor una coloración rojiza o anaranjada, consecuencia de la goma producida por el xilema.
  • Los frutos afectados pueden mantenerse en el árbol mostrando signos de necrosis alrededor de cáliz, o marchitarse y caer al suelo de forma temprana.
  • Finalmente, si acaba infectando todo el árbol, puede ocasionarle la muerte a los 2-3 años.


Imágenes del Servicio de Sanidad Vegetal de la Región de Murcia.

Recomendaciones

En caso de detectar síntomas similares a los descritos debe comunicarse al Servicio de Sanidad Vegetal para comprobar que efectivamente se trata de este patógeno. Desde este Servicio, se darán las indicaciones oportunas según sea el caso.

De forma general, una vez detectado un foco, la forma de proceder es la eliminación de los plantones o árboles afectado para detener el foco y evitar su expansión a otras zonas. En dicha zona no se deberá volver a plantar ninguna especia de cítricos durante al menos 2 años, por el riesgo de reinfección.

Como medidas preventivas podemos destacar:

  • Limpieza y desinfección frecuente de las herramientas de poda.
  • No trabajar en plantaciones libres de mal seco tras hacerlo en zonas afectadas.
  • No realizar trituración de restos de poda con o sin incorporación de suelo, ya que con esto podríamos ayudar a la dispersión del patógeno.

Para más información:

Plan de contingencia Plenodomus tracheiphilus (Petri). Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

-Servicio Sanidad Vegetal (Región de Murcia).

Plenodomus tracheiphilus (=Phoma tracheiphila) “Mal seco de los agrios”. Servicio de Sanidad Vegetal (Junta de Andalucía).

Plagas más frecuentes en verano

Las plagas de verano son un factor preocupante para la agricultura que se ha complicado aún más con el cambio climático. Durante esta época es cuando más rápido se multiplican estos agentes nocivos, las altas temperaturas aceleran tanto su metabolismo como su ciclo vital, lo que desemboca en un rápido aumento de las poblaciones.

Mosca blanca y pulgón, las más comunes

La larva de la mosca blanca necesita mucha proteína para crecer y, por eso, consume una gran cantidad de savia. Los daños que causa son el resultado de la succión de la savia de las hojas y la segregación de melazas (exceso de azúcar):

  • Disminuye el crecimiento de la planta, las hojas se marchitan y el desarrollo de frutos se ve afectado con lo que puede disminuir la cosecha.
  • La melaza depositada en el fruto, hace que esté pegajoso y se adhiera la suciedad, favoreciendo el crecimiento de negrilla (Cladosporium spp.) que puede llegar a provocar su pudrición.
Mosca blanca

El pulgón también se alimenta de savia, lo que produce deformación de las hojas y nuevos brotes y produce melazas capaces de atraer a otros insectos. Pueden transmitir sustancias tóxicas a la planta a través de su saliva y también son capaces de transmitir virus. El mayor inconveniente es que no suele detectarse hasta que es un verdadero problema, ya que se reproducen de forma muy rápida. Los cultivos afectados por los pulgones presentan numerosas manchas negras por el tallo y las hojas de las plantas.

Otras plagas

Entre los arácnidos, la araña roja es la más importante, por su gran adaptación a condiciones de altas temperaturas y bajas humedades. Se ha visto que su incidencia está aumentando con el paso de los años.

La falta de humedad hace que los nematodos se reúnan en torno a los cultivos, atraídos por el agua que se aplica a las plantas como parte de su tratamiento.

Algunas especies de hormigas esparcen y protegen a otras plagas, como los saltahojas. Además, atacan con ferocidad a muchas plantas.

Además del calentamiento global, otro factor que ha favorecido el crecimiento de las poblaciones de plagas es el uso excesivo de insecticidas, lo que ha provocado que muchas de ellas hayan desarrollado inmunidad. Por este motivo, es importante que apliquemos estrategias de control alternativo para combatirlos.

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Elsinoë sp., hongo cuarentenario de los cítricos

Se trata de un género de hongos que afectan a cítricos, declarados como cuarentenarios por la Unión Europea, esto es, no están presentes en el territorio de la UE o, si lo están, solo localmente y bajo control oficial, sin embargo, deben tomarse medidas estrictas para evitar su entrada o su propagación en la UE, dado el aumento del riesgo que representan para la sanidad vegetal y erradicarse de inmediato.

Dentro del género Elsinoë existen dos especies:  Fawcettii que produce la sarna o roña de los cítricos y Australis que provoca la roña del naranjo dulce. Ambas producen un grave deterioro del aspecto de la fruta, reducen su epidermis y afectan al crecimiento, madurez, calidad comercial. También puede afectar a los tejidos de la planta, ramas, hojas y frutos en formación.

Síntomas y daños

De forma general las hojas se atrofian, deforman o arrugan pudiendo provocar incluso la defoliación del árbol en los casos más graves. También se producen lesiones con forma de verruga y erupciones de corcho en las extremidades de las ramas más jóvenes y brotes tiernos. Cuando se produce en hojas jóvenes las lesiones comienzan como pequeñas manchas empapadas de agua que evolucionan a pústulas de color amarillento, rosa o rojo y van creciendo.

En el caso de los frutos crecen deformes y pueden producirse caídas prematuras del árbol. En frutos ya desarrollados, la corteza presenta lesiones con diferentes formas, tamaños y colores.

Como elemento diferenciador entre ambas especies podemos decir que en E. australis las costras son más grandes, lisas y con forma circular que E. fawcettii.

Epidemiología

Se diseminan principalmente por la lluvia (o agua de riego), aunque los insectos y las gotas de agua transportadas por el viento que contienen esporas, también pueden contribuir a su propagación.

Se suele propagar en periodos húmedos y cálidos, con temperaturas entre 20 y 28ºC cuando hay presencia de fruto en el árbol.

Pueden sobrevivir en las pústulas de costra de la superficie de los frutos hasta la campaña siguiente.

Prevención y control

La propagación desde un vivero infestado es el medio principal por el que Elsinoë se introduce en nuevas plantaciones. Es importante que todo el sector esté concienciado con el grave peligro que puede suponer la introducción de material vegetal ilegal, por ello, debemos insistir en que los plantones procedan de viveros registrados y que la planta esté certificada.

En zonas ya afectadas una medida para reducir su expansión puede ser la utilización de variedades resistentes.

En cuanto al manejo del cultivo, se deben recolectar todos los frutos afectados en el momento de la cosecha, con el fin de reducir la fuente principal de inóculo para el año siguiente; mantener los árboles bien podados, no excederse en la fertilización y no excederse en el riego.

Para más información puedes consultar las siguientes páginas:

CABI, 2020. Invasive Species Compendium.

Balaji Aglave, 2018. Handbook of plant disease identification and management

USDA-University of Florida, 2013. Citrus diseases. Idtools.

Prevención de Pulvinaria Polygonata y Cotonet de Sudáfrica

Ante la creciente incidencia de las nuevas especies que amenazan nuestros cultivos, como es el caso de Pulvinaria Polygonata y Cotonet de les Valls (Deltococcus aberiae), renombrado recientemente como cotonet de Sudáfrica, es necesario seguir una serie de pautas para su prevención, vigilancia y control.

La prevención y vigilancia de estas dos nuevas especies de cochinilla es vital para control los focos existentes y evitar su diseminación a otras zonas. Para ello debemos llevar a cabo las siguientes medidas:

  • Las cajas utilizadas para la distribución de frutos o material vegetal deben ser de un solo uso o desinfectadas adecuadamente con agua, jabón y lejía siempre tras su uso, ya que pueden ser causantes de la dispersión a nuevas zonas.
  • Toda la maquinaria de uso agrícola debe ser desinfectada tras cada uso.
  • En caso de presencia de plaga en alguna parcela, se deben organizar las labores de cultivo de manera que se entre primero en la parcela sin presencia de plaga y en último lugar en aquella que se encuentre presente.
  • En zonas afectadas se deben extremar las medidas de higiene de los trabajadores ya que la ropa puede quedar impregnada con restos de ovisacos que contienen las larvas.
  • A la hora de crear nuevas plantaciones se recomienda realizar marcos de plantación no demasiado densos, ya que a mayor densidad, se pueden producir mayores problemas de estas y otras especies.
  • Deben realizarse podas que equilibren adecuadamente el árbol y faciliten la aireación de la parte aérea. La mayor presencia de focos se sitúa en las faldas de los árboles.
  • Las cochinillas se suelen esconder en lugares de difícil acceso (envés de las hojas, ramas, zonas de unión entre frutos…), por ello, a la hora de aplicar los tratamientos los equipos deben tener las boquillas y presión adecuada, mantenerse en buen estado y ser calibrados y verificados regularmente.
  • Ambas cochinillas generan gran cantidad de melazas que además de ensuciar la planta pueden provocar la aparición de negrilla o fumagina, un hongo que produce manchas dispersas y difuminadas de color negruzco muy difícil de eliminar en frutos. Por este motivo antes de aplicar tratamientos se debe lavar bien la planta.
  • En el caso del cotonet, existe una relación muy estrecha con algunas especies de hormigas, de forma que estas aprovechan las melazas para su alimentación y a cambio, ofrecen al cotonet protección y ayuda a su diseminación por el árbol. Por este motivo, es importante también controlar estos insectos.

La inspección visual y muestreo de fruta y otras partes del árbol por parte de los productores y técnicos es muy importante para la rápida detección y erradicación de estas especies en caso de necesidad. Según las especies, el método de inspección y muestreo puede variar bastante. En el caso de cotonet, se suele tomar como muestra unos 2-3 frutos por árbol de unos 50 a 100 árboles, según la guía para el manejo integrado de plagas del IVIA.

Si quieres conocer otras estrategias de control alternativo contacta con nuestro departamento técnico.