Principales enfermedades en los cultivos tras las precipitaciones

Las abundantes lluvias de los últimos días llevan a la aparición y desarrollo de distintos hongos en los cultivos. La RAIF (Red de Alerta e Información Fitosanitaria) ha enumerado las enfermedades más habituales que podemos encontrar, así como las características de los hongos que las producen, con el fin de poder detectarlos y combatirlos lo antes posible para evitar daños en las cosechas.

  • Aguado: enfermedad típica de los cítricos, se desarrolla en presencia de agua libre y temperaturas entre 18 y 24ºC en los frutos maduros o en envero que se encuentran más cerca del suelo.
  • Alternaria: hongo que afecta fundamentalmente a cítricos y brassicas cuando existe una humedad relativa alta en el ambiente. Para su desarrollo requieren temperaturas elevadas entre 20-25ºC y más de 8 horas de agua libre entorno al cultivo. La infección se inicia sobre hojas jóvenes, frutos y/o brotes y a las 24-72 horas comienzan a observarse los síntomas.
  • Enfermedades de cuello y raíz: son varios tipos de hongos (Phytophthora spp., Verticillium spp…) que afectan a la planta desde la raíz o zona cortical del cuello. Las condiciones óptimas para el inicio y desarrollo son temperaturas entre 15ºC y 25ºC, y una humedad relativa elevada, sirviendo el agua libre como vehículo de propagación.
  • Repilo: enfermedad común en olivares. Para el desarrollo de la infección requieren agua libre procedente de lluvia, rocío, deshielo o nieblas y un amplio rango de temperaturas que van de 8 a 24ºC.
  • Botrytis: hongo saprófito que provoca importantes daños en numerosos cultivos hortícolas durante el invierno, cuando los días son más cortos, la luminosidad escasa y humedad alta.

Para hacer frente a los efectos adversos producidos por la humedad ambiental, desde el departamento técnico de Tecnicrop, recomendamos el uso de Lifix Plus y Lifix Riego Plus, ya que con estos productos reduciremos el exceso de humedad alrededor de la planta y activaremos los mecanismos de defensa naturales de las plantas, mejorando así la respuesta ante estas y otras situaciones de estrés biótico y abiótico.

Si tienes problemas de hongos en tu cultivo o quieres prevenirlos, ponte en contacto con nosotros y buscaremos la solución que mejor se adapte a tus necesidades.

Puede que también te interese:

Daños por frío: cómo detectarlos y combatirlos

El invierno ha llegado y con él la bajada de las temperaturas, especialmente por la noche, con lo que es frecuente encontrar en los cultivos daños por frío que se producen cuando se forma hielo dentro del tejido de las plantas, dañando sus células. Por encima de los 0ºC se conocen como daños por enfriamiento y, por debajo de esta temperatura, daños por helada. La extensión del daño dependerá de la rapidez del enfriamiento y la intensidad de enfriamiento antes de congelarse.

Los daños por enfriamiento se producen en todas las plantas, sin embargo, los mecanismos y el tipo de daño varían según las especies, pudiendo producirse daños distintos con las mismas temperaturas y el mismo estado fenológico de la planta. Dichos daños pueden tener un efecto drástico para la planta que lleve a su muerte, o afectar solamente a una pequeña parte del tejido, lo cual reduce el rendimiento del cultivo y/o disminuye la calidad del fruto.

Los signos más frecuentes de daños por frío según el tipo de cultivo son los siguientes:

  • Brócoli: Las flores jóvenes del centro del cogollo son más sensibles al daño, volviéndose de color marrón y desprendiendo un olor fuerte.
  • Lechuga: las células muertas de la epidermis se hinchan y se vuelven marrones aumentando la susceptibilidad a los daños físicos y el marchitamiento.
  • Pimiento: se forman hoyos y arrugamiento como consecuencia de la descongelación del fruto.
  • Tomate: tras la congelación se ablandan y se empapan de agua, lo cual también es un factor de riesgo para el desarrollo de mohos.
  • Frutales: la congelación se puede producir en la corteza, el tejido leñoso o las yemas. En la corteza podemos encontrar:
    • Daños “suncald” en días de invierno soleados y fríos, cuando las nubes bloquean el sol se produce un enfriamiento rápido de la temperatura del aire que puede producir congelación.
    • Daños en el área de la horquilla, provoca endurecimiento tardío o de forma incompleta
    • Separación de la corteza.
    • Daños en tronco, cuello y raíces, ocurrido cuando la protección del suelo es insuficiente para evitar la congelación de estas partes de la planta.

Cuando la congelación afecta al tronco se produce el fenómeno conocido como “corazón ennegrecido”, en el cual las células del xilema mueren, la madera se oxida tornándose oscura y los vasos se llenan de oclusiones gomosas, a través de las cuales entran organismos que producen pudrición, esto provoca la reducción de la productividad y longevidad del árbol.

Para combatir los daños por frio y asegurar así la máxima productividad, rendimiento y calidad de tu cultivo, desde el departamento técnico de Tecnicrop recomendamos el uso de Glutamín y Fortiron.

Estos productos son bioestimulantes formulados a base de aminoácidos libres con alto contenido en ácido glutámico, el cual estimula el crecimiento de los meristemos radiculares, foliares y florales, favorece la apertura de los estomas y junto con la glicina, es esencial en la formación de tejido vegetal y en la síntesis de clorofila, además favorece el transporte de micronutrientes por la planta, todo ello ayuda a la recuperación de los cultivos frente a distintas situaciones de estrés típicas del invierno como son heladas, daños por frío, fuertes vientos… En el caso de Fortiron, en su composición también encontramos un contenido importante de prolina, este aminoácido refuerza la pared celular con lo que aumenta la resistencia de los tejidos, esta acción es importante para su uso preventivo frente a los daños producidos tanto por frío como por otros tipos de estrés.

Si necesitas asesoramiento sobre estos y otros productos, contacta con nuestro departamento técnico.

Puede que también te interese:

Importancia del agua en la nutrición de los cultivos

De todos los recursos que necesitan los cultivos para crecer y desarrollarse, el agua puede ser el más limitante por el gran volumen que absorbe la planta durante su ciclo de vida. De esta agua el 97% se utiliza para el transporte de nutrientes y el 3% restante para realizar la fotosíntesis y otros procesos metabólicos.

El déficit de agua en el suelo es el factor principal que impide a los cultivos alcanzar su máximo rendimiento, ya que conlleva una disminución de la disponibilidad de nutrientes a pesar de encontrarse estos en cantidades suficientes. Igualmente, un exceso de agua producido por la baja capacidad de evacuación de un suelo, puede afectar tan negativamente como cuando es deficitaria.

Factores que afectan a la absorción de agua

  • La temperatura del suelo afecta a la velocidad de absorción. Un reciente estudio realizado por la Universidad de Córdoba (García Tejera, 2016) demostró que existe una disminución de la capacidad de absorción del sistema radicular cuando se somete a bajas temperaturas (<15ºC), produciéndose también modificaciones en los tejidos.
  • Una aireación deficiente del suelo afecta al metabolismo de la planta y retrasa el crecimiento de la raíz.
  • Una alta concentración de sales hace que el agua salga de la planta en lugar de absorberse. En caso de aguas salinas recomendamos el uso de Top-Sal, un desalinizante orgánico líquido con el que conseguiremos una mejor estructura del suelo, mayor enraizamiento y con ello, una mejor absorción de nutrientes. Otra opción sería el uso de Vándalo LS, un acondicionador de suelos cuya principal acción se centra en la dispersión del exceso de sales presentes en el suelo.
  • La baja disponibilidad de agua en el suelo dificulta la absorción.
  • El tipo de raíz también puede afectar a la absorción.
  • El viento seca el suelo por lo que desde Tecnicrop recomendamos aumentar la frecuencia de riego en aquellas épocas de viento más elevado.
  • Falta de contacto entre el suelo y la superficie de la raíz. El área de contacto aumenta a medida que crecen los pelos absorbentes que penetran entre las partículas del suelo, por este motivo, desde el departamento técnico de Tecnicrop recomendamos el uso de los productos de la gama Rooticare, con los que estimularemos la formación y crecimiento de nuevos pelos radicales, consiguiendo así una expansión radicular con la consecuente mejora de la absorción de agua y nutrientes.

Para más información sobre este y otros productos, no dudes en contactar con nuestro departamento técnico, te asesoraremos sobre el producto que mejor se adapte a las condiciones de tu suelo.

Problemas de los cultivos en verano

El verano es la época en la que se dan los factores ambientales más estresantes a causa de las altas temperaturas alcanzadas que se van incrementando cada vez más con el paso de los años.

Los problemas más frecuentes que se dan sobre los cultivos en verano son: deshidratación, rajado, estrés hídrico y térmico.

El problema general que se produce con las altas temperaturas es que las plantas aumentan su tasa de respiración para poder resistir el calor y esto provoca una disminución de la fotosíntesis y la liberación de radicales libres que puede dañar la planta, como consecuencia se reduce el vigor, se provocan desequilibrios energéticos, reducción de la absorción de nutrientes y senescencia.

La deshidratación se produce por la fata de agua y el estrés hídrico se produce como consecuencia de una mayor demanda de agua que la cantidad disponible. Ante estas circunstancias las proteínas y enzimas disminuyen, lo que provoca una disminución del crecimiento, floración y fructificación.

Las fluctuaciones de humedad en el suelo provocan rajado del fruto, para prevenirlo se recomienda aumentar la cadencia de riego, esto es, realizar riegos más cortos pero más frecuentes, con lo que conseguiremos mantener una humedad en el suelo más constante. Un aporte excesivo de nitrógeno también puede contribuir al rajado del fruto por lo que se recomienda reducir el aporte.

En Tecnicrop tenemos una serie de soluciones para ayudar a combatir esta problemática:

  • Vándalo: para conseguir una buena estructura del suelo que retenga bien la humedad.
  • Rooticare Calcio: el calcio aporta elasticidad a la pared celular, impidiendo el rajado del fruto.
  • Fortiron: es un bioestimulante a base de aminoácidos que ayudan frente al estrés hídrico y el efecto producido por las altas temperaturas. El aporte de aminoácidos libres supone un ahorro energético para la planta, obteniendo un beneficio metabólico y nutricional.

Entre los aminoácidos presentes en Fortiron se encuentran:

Prolina, que induce el ajuste osmótico, protege las membranas y las proteínas de la deshidratación y actúa como desintoxicador de radicales libres, estimulando la recuperación de la planta.

Metionina: induce la floración y el cuajado.

Alanina: estimula el crecimiento vegetativo.

Serotonina:  mejora y aumenta la absorción de nutrientes.

  • Glutamín: es un abono orgánico producido a base de aminoácidos libres. Su aplicación en los cultivos, mejora la fotosíntesis y ayuda a superar situaciones de estrés gracias a su alto contenido en ácido glutámico.

Puede que también te interese:

Importancia de la conservación del suelo.