Daños por frío: cómo detectarlos y combatirlos

El invierno ha llegado y con él la bajada de las temperaturas, especialmente por la noche, con lo que es frecuente encontrar en los cultivos daños por frío que se producen cuando se forma hielo dentro del tejido de las plantas, dañando sus células. Por encima de los 0ºC se conocen como daños por enfriamiento y, por debajo de esta temperatura, daños por helada. La extensión del daño dependerá de la rapidez del enfriamiento y la intensidad de enfriamiento antes de congelarse.

Los daños por enfriamiento se producen en todas las plantas, sin embargo, los mecanismos y el tipo de daño varían según las especies, pudiendo producirse daños distintos con las mismas temperaturas y el mismo estado fenológico de la planta. Dichos daños pueden tener un efecto drástico para la planta que lleve a su muerte, o afectar solamente a una pequeña parte del tejido, lo cual reduce el rendimiento del cultivo y/o disminuye la calidad del fruto.

Los signos más frecuentes de daños por frío según el tipo de cultivo son los siguientes:

  • Brócoli: Las flores jóvenes del centro del cogollo son más sensibles al daño, volviéndose de color marrón y desprendiendo un olor fuerte.
  • Lechuga: las células muertas de la epidermis se hinchan y se vuelven marrones aumentando la susceptibilidad a los daños físicos y el marchitamiento.
  • Pimiento: se forman hoyos y arrugamiento como consecuencia de la descongelación del fruto.
  • Tomate: tras la congelación se ablandan y se empapan de agua, lo cual también es un factor de riesgo para el desarrollo de mohos.
  • Frutales: la congelación se puede producir en la corteza, el tejido leñoso o las yemas. En la corteza podemos encontrar:
    • Daños “suncald” en días de invierno soleados y fríos, cuando las nubes bloquean el sol se produce un enfriamiento rápido de la temperatura del aire que puede producir congelación.
    • Daños en el área de la horquilla, provoca endurecimiento tardío o de forma incompleta
    • Separación de la corteza.
    • Daños en tronco, cuello y raíces, ocurrido cuando la protección del suelo es insuficiente para evitar la congelación de estas partes de la planta.

Cuando la congelación afecta al tronco se produce el fenómeno conocido como “corazón ennegrecido”, en el cual las células del xilema mueren, la madera se oxida tornándose oscura y los vasos se llenan de oclusiones gomosas, a través de las cuales entran organismos que producen pudrición, esto provoca la reducción de la productividad y longevidad del árbol.

Para combatir los daños por frio y asegurar así la máxima productividad, rendimiento y calidad de tu cultivo, desde el departamento técnico de Tecnicrop recomendamos el uso de Glutamín y Fortiron.

Estos productos son bioestimulantes formulados a base de aminoácidos libres con alto contenido en ácido glutámico, el cual estimula el crecimiento de los meristemos radiculares, foliares y florales, favorece la apertura de los estomas y junto con la glicina, es esencial en la formación de tejido vegetal y en la síntesis de clorofila, además favorece el transporte de micronutrientes por la planta, todo ello ayuda a la recuperación de los cultivos frente a distintas situaciones de estrés típicas del invierno como son heladas, daños por frío, fuertes vientos… En el caso de Fortiron, en su composición también encontramos un contenido importante de prolina, este aminoácido refuerza la pared celular con lo que aumenta la resistencia de los tejidos, esta acción es importante para su uso preventivo frente a los daños producidos tanto por frío como por otros tipos de estrés.

Si necesitas asesoramiento sobre estos y otros productos, contacta con nuestro departamento técnico.

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