Importancia de la conservación del suelo

El suelo es un sistema dinámico y complejo cuya función no es sólo servir como soporte mecánico para el crecimiento de las plantas, sino que también es el medio por el cual éstas toman el agua y los nutrientes que necesitan.

El uso irracional del suelo genera una alteración de sus propiedades que puede hacer que pierda su capacidad para cumplir con su función, este fenómeno se denomina “degradación”. La “erosión” es el proceso de degradación más grave y se define como la pérdida de las capas más fértiles del suelo y, por lo tanto, de gran parte de sus condiciones para producir, puede ser provocado por el agua o el viento. Otros problemas de degradación son: la deforestación, salinización, degradación física, biológica, pérdidas por lixiviación y asentamientos humanos. Ante esta problemática, es importante que contribuyamos a conservar los suelos por todos los beneficios que nos aportan.

Beneficios de los suelos sanos

  • Son la base de la agricultura y el medio en el que crecen casi todas las plantas de las que obtenemos alimentos. Los suelos sanos proporcionan los nutrientes esenciales, agua, oxígeno y soporte para las raíces, de modo que las plantas puedan crecer y desarrollarse adecuadamente.
    Los alimentos nutritivos y de buena calidad solo puede producirse si los suelos están sanos, son por tanto, un aliado crucial para la seguridad alimentaria y la nutrición.
  • Absorben gran cantidad de dióxido de carbono, lo que contribuye a mitigar el impacto de las emisiones de este gas en el planeta y, por tanto, ayuda a combatir el cambio climático.
  • Son esenciales para el mantenimiento de la biosfera. En el suelo viven miles de plantas y distintas especies animales que ofrecen numerosos beneficios para el medio ambiente.
    Los suelos sanos mantienen microorganismos en el suelo que ayudan a controlar las enfermedades de las plantes, insectos y malezas, forman asociaciones simbióticas beneficiosas con las raíces, reciclan nutrientes, mejoran la estructura del suelo y la capacidad de retención de nutrientes y en definitiva la producción agrícola.
  • Protegen a las plantas frente a posibles daños y fluctuaciones de temperatura.
  • Filtran y almacenan el agua.

Métodos de conservación del suelo

Entre los métodos de conservación del suelo podemos destacar:

  • Reforestación: reposición de la vegetación arbórea existente previamente en una determinada área.
  • Rotación de cultivos: alternar los tipos de plantas que se cultivan en un mismo lugar con la intención de no favorecer el desarrollo de enfermedades que afectan a una clase específica de cultivos, evitar que el suelo se agote, mantener el agua de las capas más internas y aumentar la productividad.
  • Agricultura orgánica: no utilizar productos químicos de síntesis ni organismos modificados genéticamente.
  • Aplicación de mejoradores del suelo: la aplicación adecuada de residuos orgánicos puede ayudar a restituir parte de los nutrientes extraídos por los cultivos.

Según datos de la FAO, la gestión sostenible de los suelos podría incrementar hasta un 58% la producción de alimentos.

Como hemos visto, el suelo es muy importante para todos, humanos, animales y plantas y, por ello, es labor de todos contribuir a su cuidado. Conservando el suelo, conservamos nuestro planeta y nuestra salud.

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